Monday, October 10, 2011

TIFF Bell Lightbox: The Wages of Fear: The Films of Henri-Georges Clouzot


Esta retrospectiva completa de la obra del realizador francés es un grato acontecimiento que se presentará en el Tiff Bell Lightbox del 13 de Octubre hasta el 29 de Noviembre.
Comparado y apodado como el Hitchcock francés, Georges-Clouzot es el autor de clásicos como Le Corbeau, Le Salaire de la Peur, Diabolique, Quai des Orfèvres o La Vérité.
Nacido en Francia en 1907, Clouzot, después de terminar sus estudios, trabajó en la década de 1930 en Berlín como supervisor de doblajes. De regreso en Francia, comenzó en el cine escribiendo guiones, para sí mismo y para otros directores. En 1942, durante la ocupación alemana, el Ministerio de propaganda de Goebbels, fundó la productora Continental-Films, creada para reemplazar la producción de Hollywood, en la cual Clouzot debutó como director en L’assassin habite au 21 (1942), para luego al año siguiente filmar Le Corbeau(1943), película que causó polémica, recibiendo Clouzot críticas por el tema que trata de la miseria moral de los habitantes de un pueblo francés. La película fue tachada de colaboracionista, y le costó al director cierta marginación en el ambiente del cine francés.

Sin embargo pronto retomó su actividad, y algunas de sus siguientes películas fueron premiadas en varios festivales internacionales. En esa década fundó una productora propia, Vera Films (por su esposa la actriz Véra Clouzot).
Históricamente Clouzot esta situado entre el primer cine francés y la nouvelle vague. No fue un revolucionario del lenguaje cinematográfico, pero sí creó atmósferas opresivas y sórdidas, y personajes de instintos primarios y ambivalencia moral. Había leído muchas novelas de detectives (especialmente porque la tuberculosis lo postró en cama durante algunos años) y éstas forjaron su perspectiva negativa de la sociedad.

En la década de 1950, dirigió lo que vino a ser su obra cumbre Le Salaire de la Peur. Clouzot, con la ayuda de los inmensos actores Ives Montand y Charles Vanel narra la peripecia de un grupo de hombres encargados de transportar un camión cargado de dinamita a través de un agreste país latinoamericano. El riesgo de que el cargamento explote con la menor sacudida da a la misión -y por ende a la película- no sólo un grado de suspense memorable, sino también un tono existencial -nihilista en ocasiones- realmente emotivo. Un soberbio "tour de force".


Tamién en la misma década realiza la celebrada Diabolique (1954), con una Simone Signoret en estado de gracia, el documental Le Mystère Picasso (1956) donde puso al alcance de los espectadores la posibilidad de contemplar la técnica y el modo de trabajar de uno de los mayores genios del siglo XX, Pablo Picasso. Filmado en el estudio del pintor malagueño mediante novedosas técnicas cinematográficas, el filme muestra a los hipnotizados espectadores, pincelada a pincelada, el nacimiento de una obra de arte. Una de esas películas únicas en las que un cineasta se introduce en la vida de un pintor para ser testigo de la génesis de una de sus obras...
Esta maravillosa retrospectiva viene acompañada de un imperdible documental firmado por Serge Bromberg y Ruxandra Medre L’Enfer d’Henri-Georges Clouzot (2009), un estudio fascinante de un filme que Clouzot dejó inacabado, presentando un retrato penetrante del director mientras explora las circunstancias acerca del rodaje y el abandono del proyecto que comenzo apasionadamente y se convirtió en su caida total.